Triste final de un audenominado gobierno de lujo

Analysis22.03.2018Bertha María Carrillo, periodista
Renuncia del presidente peruano

Cuando todo parecía indicar que la oposición peruana no conseguiría los votos para destituir, por segunda vez, al presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK), la bancada de Keiko Fujimori, Fuerza Popular, denunció que el menor de los Fujimori y congresistas de su bloque buscaban comprar adhesiones contra la moción. Los audios cambiaron el panorama. El presidente tenía este jueves una cita en el Congreso peruano, para someterse a la vacancia. Sin embargo, con la difusión de los ”#Kenjivideos”, Fuerza Popular quiso probar que el gobierno envió a estas personas a comprar el voto de los congresistas.

Esta crisis política desnuda las carencias de una ciudadanía que perdió el respeto por el Perú y muestra que la corrupción ha tomado por asalto nuestra institucionalidad. Aproximadamente 20 meses duró el mandato de PPK, asumido el 28 de julio del 2016.

En 120 años es el tercer presidente que iba a ser vacado y después de 18 años la publicación de vídeos y audios vuelve a remecer el ambiente político peruano. Si bien no existen similitudes entre los “Vladivideos” grabados por el mismo Vladimiro Montesinos (asesor del ex presidente Alberto Fujimori) que revelaron los actos de corrupción y sobornos hacia políticos, empresarios, periodistas entre otros; con los “Kenjivideos”, grabados en cámara oculta por la oposición al presidente Kuczynski.

Por la tarde, y ante su irremediable agonía política, el mandatario peruano junto con sus ministros de Estado, se dirigió a la nación en un mensaje televisado en el que se victimizó de los ataques de la oposición fujimorista. “Frente a esta difícil situación que se ha generado y que me hace injustamente culpable, pienso que lo mejor es que yo renuncie a la presidencia de la república, porque no quiero ser un escollo para el desarrollo del país”, expuso el renunciante presidente.

Si bien Pedro Pablo Kuczynski se ha comprometido a continuar trabajando por el desarrollo del Perú y consideró importante para nuestra nación que nos aboquemos a las reformas políticas constitucionales, el presidente no expresó un mea culpa durante su escueto discurso, lo cual ha sido remarcado por las diversas fuerzas en el congreso.

Entre los escenarios inmediatos, la renuncia presidencial fue aprobada por la Junta de Portavoces del Congreso y constitucionalmente se estipula que quien asume la presidencia del país es el primer vicepresidente, Martín Vizcarra, quien llegará a la presidencia sin fuerza política, sin partido ni respaldo.

Por su parte, las calificadoras de riesgo se han pronunciado con respecto a la crisis política y cómo afectaría la situación política al país. El clima político afecta las inversiones y a su vez, afecta al ciudadano de a pie. El Perú estaba avanzando con el alza de las materias primas. Ya The Economist había predicho que este año el PBI peruano crecerá en un 3.7%, cifra que podría variar hacia abajo después de la renuncia de PPK.

Sin embargo, éste no es el fin ni del país ni de la economía y lamentablemente tampoco de la corrupción. Toda crisis nos trae una oportunidad. Al asumir el primer vicepresidente debería convocar a un gabinete de ancha base, de mucho consenso y proyectar para julio de este año una Mesa Directiva en el Congreso que también refleje unidad, es un reto grande, pero se debe compartir criterios entre las bancadas para que no suceda la confrontación entre el Ejecutivo y el Parlamento, que finalmente llevó a la renuncia a PPK.

Mientras la Junta de Portavocces del Congreso peruano ha iniciado el proceso de desafuero (proceso de denuncia constitucional) de los cinco congresistas implicados en los “Kenjivideos”, entre ellos Kenji Fujimori; también iniciará la conformación de una comisión investigadora para investigar la posible compra de votos (contra la destitución presidencial) desde el lado del gobierno.

El coraje destaca en la historia del Perú, pero también la deslealtad y la ambición. Lo visto y escuchado en los audios son parciales que dan ideas generales, pero que ameritan una investigación rigurosa y en ello deberá demostrar probidad la Justicia peruana. Mientras la situación recobra la calma y se aclara el panorama, urge una postura de altitud y corrección política por parte del Congreso de la República. Se lo deben a los millones de peruanos que a lo largo de estos casi 200 años construyeron esa república incompleta llamada Perú, que nació con ilusión y alegría, y también se lo deben a los peruanos de hoy que, a pesar de la incertidumbre que define al país, apuestan por la creatividad y el desarrollo, que finalmente terminan imponiéndose en el Perú.