"Las naciones que no adopten soluciones tecnológicas quedarán rezagadas"

Opinion02.01.2019
Federico Fernández

Federico Fernández, presidente de Fundación Bases, opinó sobre la relación entre el liberalismo, la innovación tecnológica y el impacto en la vida de las personas. "Sin innovación, no puede haber capitalismo", resaltó. También nos adelanto algunos tópicos que estarán presentes en el programa de seminarios online 2019.

-¿Considerás que las ideas liberales ofrecen un contexto más favorable para la innovación y la tecnología que otras corrientes de pensamiento político?

-El liberalismo es el mejor aliado de la innovación. En Argentina, por ejemplo, fueron sólo las voces liberales las que defendieron abiertamente a iniciativas nuevas como Uber o Flybondi. El común del mundo político nacional es tecnófobo y enemigo de lo nuevo. Parecen no poder comprender que haya actividades y productos que no estén bajo su influencia y regulación.

El liberalismo, al contrario, entiende que en los sectores de la economía donde más innovación vemos son precisamente aquellos adonde la político no ha metido sus garras regulatorias. El gran desafío es proteger a las nuevas iniciativas de esas garras y liberalizar a las industrias más tradicionales. Sin innovación, no puede haber capitalismo.

Sin embargo el impulso de la tecnología y la innovación es tan fuerte que tarde o temprano las economías más reprimidas terminan adoptando los descubrimientos de los sitios más libres. ¿Sos optimista respecto al efecto contagio?

-Hay muchos motivos para ser optimistas. Las capacidades actuales permiten que economías muy atrasadas den un "salto tecnológico" muy fácilmente. Por ejemplo, en el caso de las comunicaciones, no es necesario que un país recorra el periplo desde el telégrafo hasta WhatsApp. Sólo basta que tenga una buena red de internet y datos y ya está en la cresta de la ola. Sin embargo, no hay nada inevitable ni tampoco podemos esperar una suerte de "redención tecnológica". Si bien es cierto que las naciones que no adopten las soluciones tecnológicas de punta van a quedar rezagadas, eso no implica necesariamente que todas lo harán. Si fuera así, todos los países deberían ser liberales a esta altura y sabemos que no lo son. Lo mismo con el tema de la Libertad en general. La tecnología nos da cosas maravillosas como Bitcoin. Pero por sí sola no va a lograr hacernos libres. Tenemos que crear un contexto afín, que no persiga ni a la innovación ni a los diferentes proyectos individuales.

-¿Creés que consolidando ese contexto afín, la innovación y la tecnología podrían brindar otro salto cualitativo en calidad de vida semejante a la revolución industrial para salir de un mundo que todavía tiene en muchos rincones altos índices de pobreza?

-En Argentina, tan sólo eliminando la mitad de las regulaciones que lastran la actividad económica, tendríamos un salto de productividad impresionante. Y más en general, ya se perciben a nivel global los efectos del capitalismo y los cambios tecnológicos. La pobreza va a ser eliminada en algunos años. La gente vive cada vez más y mejor. Y la tecnología no va a eliminar el trabajo sino ciertos trabajos. Y, lo que es mucho más importante, la robotización y la automatización van a bajar el costo de vida a casi cero. Hay muchas cosas por las que podemos ser optimistas.

-¿Cuál es el balance que hacen desde la Fundación Bases del proyecto educativo online que tiene tanto que ver con esto? ¿Qué tópicos van a estar presentes en el programa 2019?

-El balance es muy positivo. Hemos llegado a gente de prácticamente todo el mundo de habla de hispana. En 2018 innovamos con el formato y este año queremos seguir con las innovaciones. Así, la idea es combinar temas de urbanismo y funcionamiento de ciudades (desde una perspectiva liberal) con conferencias a cargos de algunos de los más destacados pensadores que tenemos en América Latina. Queremos que 2019 sea el del mayor Programa Online hasta la fecha.